viernes, 21 de enero de 2011

COSAS sórDidas III

Cosas Sórdidas III
1-Un autor, llamado descubridor de continente (el del reino de la fantasía infantil en España), por Pérez de Ayala, tiene un cuento llamado´.”Con la tierra hace mudanza y el cometa no la alcanza”. Este cuento es un muy bonito cuento, con algunas expresiones poéticas muy logradas. Por otro lado me atrevo a decir que este cuento y los que son como él se pueden considerar el enlace entre el surrealismo y el realismo fantástico. Habría que estudiar si Alejo Carpentier y García Márquez leyeron a nuestro autor, Antoniorrobles.
Pues bien, el argumento del cuento es la salvación del planeta Tierra por parte de tres niñas cuando el planeta iba a ser arroyado por un cometa que descubrió el padre de una de ellas, Palmita.
Cuando ya está a salvo el planeta “todos sus habitantes tomaban el chocolate con los churros de la felicidad”
¿Feliz deliberación? ¿Mensaje oculto? ¿Valentía vicisitúdica? No olvidemos que es un cuento para niñas pre-adolescentes.
(Cuentos de las cosas que hablan, Antoniorrobles. Austral Juvenil, 1988.)

2- Estudiar los sujetos tácitos no argumentales (con verbos impersonales léxicos) escuchando la misma canción de Ecos del Rocío una y otra vez, y con el volumen muy alto. No comment.

3- Cuando tu novia te llama porque se le ha ido la luz de su casa cuando acababa de terminar un documento del que depende media carrera, te llama desesperada, te pide ayuda, tú le ayudas a recuperar el documento, y en vez de decirte “¡gracias!”, o “cuando te vea te follo”, va y te da voces, ¿qué haces?. No comment.
Estas dos últimas me han llenado de tanto estupor que soy incapaz de escribir más de sendas vivencias. 

ANGELUS

2 comentarios:

HansHelm dijo...

1. Me parece una feliz deliberación, después de todo, la sensación que provoca un chocolate con churros (si son porras mejor) puede ser de una gran felicidad, al menos en invierno.

3. Calla, calla, qué me vas a decir...

Grupo NT dijo...

jajaj, a mi eso de los "churros de la felicidad" me produjo al leerlo bastante chunguez, jejeje, pensando que era un cuento infantil jejejeeje. ¡¡niña, comete mi churro, te producirá felicidad!!

jajaja

ANGELUS