domingo, 10 de octubre de 2010

El trípode completo


Por fín el grupo nt se reunió tripódicamente, Tertius estuvo, eccum hic, en Sevilla, y bueno, cómo no, sextentos volaron por los vientos de la capital metropolitana hispalense, incomodamente sentados.

Román levanta enseñas y se fuera
de la Bononia porticada, en cinta
de la esperanza (esperanza extinta)
¡ehhhh! de aprobar Emilia, perra huera.
Pero se vuelve en seguidita, anda;
aunque añora Sevilla como un Panda.

TERTIUS


Como los dedos juntos de una mano
se amontonan tres días en la mesa.
¿Quién la larga y la breve d'esta empresa?
El ictus espondeo fue rumano.
Resulta que contamos con los pies,
mi país favorito es Bangla Desh.

SPURIUS


En el cien eme sin comer, comí,
pasó alguien con cinta metricista,
escuchando sandeces de la lista
que detrás fue sentada ¡oh Dios! de mí.
Mi ego está estirado, ¿sabes por?
Quisiéraslo saber, tendrás calor.

ANGELUS

Se procedió a una votación de los presentes en la mesa, ganó TERTIUS.

jueves, 9 de septiembre de 2010

El reencuentro truncado

Después de recomponer nuestros cerebros en fuga durante el verano, nuestros cuerpos se volvieron a reencontrar pero con cogera, una pata del trípode faltaba, Tertius. (vaya figura retórica que me acabo de inventar). Un tercio que costaba 3 euros, (coño con el tres) y luego una caña en vaso de licor. Todo pagado por Spurius. Grande.

El caso es que tuvimos que escribir un sextento (múltiplo de 3) para celebrar el reencuentro fallido en el tiempo que no en el espacio, que el día de antes ya se reencontraron Spurius y Tertius, el espacio el mismo, Sevilla.

Estas son las composiciones:

Por Triana iba yo cuando llamó
quien del olivo descendió cual roble,
q'en las batallas fue álamo noble
y la prisa mi paso aceleró.
Allí me confundió su pelandrera,
¡Ay, que torpe estoy, tú me entiendentera'!


Spurius



De la estación florida deshojada
habiéndose pasado el caniculo
tiempo, casi con pana oculto el culo
la nueva situación será cantada.
So el hispálico cielo reencontramos-
nos, chocando amistosos nuestras manos.


Angelus. (edito)

Yo tengo que pedir disculpas por la rima cacofónica de culo y por la rima asonante del pareado final. Sólo teníamos 10 minutos y despues de 2 meses y medio sin escribir no salía fluido. Spurius no tiene falta de rima, sino que el apóstrofe indicando la pérdida de -S final la interpreté al transcribir el texto como una tilde. Lo siento. Mea culpa. (Esto lo digo porque en la primera version deste comentario dije que no rimaba el pareado de Spurius)

Angelus Robur Agrestis (Syrtaki)

miércoles, 28 de abril de 2010

ladino para escuchar

programa en ladino o judeo-español.

Una variante del español que hablaban los judíos en España cuando fueron expulsados de España en 1492, por su aislamiento se ha mantenido mucho tal y como eran, aunque el de esta emisora dudo si es español con vocabularios ladino (como decir con pronunciación y léxico del español de 1492), o si tal cual era el ladino, aunque con los neologísmos adaptados propios.

un saludo.

Angelus Robur Agrestis philologus

jueves, 22 de abril de 2010

¿por qué?

¿Por qué me toca los huevos y me enfurece cuando una cerveza me es servida y tengo que pagarla en Jaén en ese momento y cuando eso ocurre en Sevilla no me ocurre?

¿POOORRR QUÉEEEEEEEEE?

angelus R. A. Giennensis

martes, 6 de abril de 2010

Dies natalis furiosus

Esta es la historia de un cumpleaños con final épico.

Comienza el día, hay clase, después una comida de celebración, y después un rato en los jardines de la facultad de historia con la entrega de regalos al cumpleañero, final del día y todo se acabó.

Podéis pensar, amigos leves lectores, que nada tiene de épico.

Épica es la celebración, épica.

Los regalos se conjugaron cuan estrellas en el firmamento oscuro produciendo un hecho, una casualidad, que nunca más se daría:

por un lado el amor: dos vinilos de CAMEL;
por otro lado la vegüenza ajena: el LIBRO PERSONAL de Alex Ubago.

También, y no menos importante a pesar de lo que digan mis neuronas cerebrales, hay que mencionar KARATE KUNG FU, apasionante guía-manual ilustrado en blanco y negro acerca del impresionante y antiquísimo arte de hacer el panoli en la calle o parecer chachi piruli ante tus amigos. Este libro está en el limbo, sin duda, lo mejor el poema dedicatoria.

Todo ello por separado no hubiera pasado nada, pero entre un astro y otro se encontraba el planeta díscolo, el cumpleañeros.

Ello hizo que su alma se llenara de "epicus furor" (por recordar a Rhapsody, ahora of Fire) y dejara que fluyera su espíritu astral entre los circunspectos que atentos atendían con atención la explosión mítica que se iba a celebrar entre el césped, sobre las piedras.



ANGELUS ROBUR AGRESTIS