viernes, 4 de mayo de 2012

primaveraaaa, primaveraaa, tetas y culos...


Ya es la primavera, y recuerdo composición de 2008 que escribí en un juego sanfernandero, esta la dedico a los silenciosos otros dos miembros de NT, TERTIUS y SPURIUS:

Venus también Cupidos ya despiertan
                         para el velo blanco correr.
                         Coged hermanos liras que conciertan
                         las notas que antaño bailé...
                                               ... y se pierde


ANGELUS

viernes, 27 de abril de 2012

Los cuernos de San Marcos.


Uno puede estar a favor o en contra de los toros, ya sea por moda, como ocurre ahora, o por convicción, algo que supongo que siempre ha pasado. Hay, sin embargo, algunas realidades:

Primeramente, los animales que son usados para el consumo alimenticio de superpredadores como somos los humanos tienen un final: la muerte prematura, más o menos violenta y normalmente lejos de los ojos de los comensales, para no causar traumas. (Fotos mías).



Segundamente, los toros de las fiestas populares acaban en un matadero para ser sacrificados y aprovechada la carne.



Terceramente, el toro es un animal que  lo conocemos tal y como lo conocemos gracias a las ganaderías, sin éstas, no existirían mucho más que el lobo ibérico.



Cuartamente, hay una implicación antropológica que hace que al hombre le cueste la misma vida desarraigarse, y las fiestas con el toro son de las más arraigadas de una forma u otra: lidia, encierros, ensogaos, etc. Pero que no es algo moderno, sino que proviene de la más antigua época de la humanidad civilizada. Hay animales que han sido la sustancia del contenido de un símbolo de mucha implicación en el desarrollo del imaginarium humano, entre ellos han estado el ruiseñor, la corza blanca, el toro…



Últimamente, te puede gustar o no los festejos con toros o festejo del toro, con no ir a participar basta, pero todo lo anterior hace que no haya motivo alguno para prohibir las fiestas con toros. Puesto que lo único que implica es que haya un ritual antes del sacrificio del animal, que en vez de morir en silencio, ha muerto tras ser el centro de atención de miles de personas, ha sido agasajado, mimado, cuidado, y por último ensalzado como símbolo de una tradición (tradición que es sólo la expresión de unas implicaciones profundas mucho más intensas) que lo honra y lo dignifica antes de morir, porque dicho ritual es la afirmación que el toro recibe por parte del hombre, afirmación de su importancia para la humanidad, que si ahora el “progreso” tecnológico y transgénico nos ha hecho poner entre brumas, no deja de ser menos cierto que aún comemos carnes procedentes de animales de vida natural, y no clonados.

Uno de estos rituales ha sido expresados por medio de los toros ensogaos, tradición en Beas de Segura (Jaén) desde hace cerca de 600 años. El ritual con el toro no es un juego, es también una tragedia, y la prueba está en las fiestas de este año, en el que un vecino ha sido muerto por un pitonazo. Véase la noticia en: http://www.canalsuralacarta.es/television/video/presenta-modesto-barragan/20452/13 
Es el peligro de jugar con lo serio, porque el toro, repito, no es un juguete con el que el hombre se divierte, es un ser al que se le agradece su existencia y su sustento. Y me remito a lo fundamental.

Por eso, yo siempre defenderé al toro, además de otros motivos que aquí ahora no son pertinentes. Por otro lado:

Si te casas, llevarás
de San Marcos la bandera
los cuernos como los toros,
pero son de otra manera.

¿Por qué San Marcos y el toro? ¿No es el toro la representación simbólica de San Lucas? Así es, efectivamente. Pero en algún momento de la historia ocurrió la equivocación, y no se sabe cuándo, aunque sí podemos hablar del siglo XVII, siglo en el que ya hay un ejemplo de dicha equivocación. Creo que la fiesta del toro para finales de Abril (el 25 es la festividad de San Marcos) es anterior a la confusión, y con eso de celebrar San Marcos con toros, se llegó a identificar con dicho animal, a partir de lo cual nacieron coplas y romances en el que San Marcos y el toro están tan unidos que se identifican como éste símbolo de aquel. De ahí que se pueda saltar a la metáfora de “bandera de San Marcos”, u otras similares, para significar “estar encornado, ser un cabrón, que te la han dao, vamos”.

Dice alguien: “San Marcos decían que era el patrón de los cornudos y de los cabrones. Como la figura de San Marcos es un toro, pues decían que eran cabrones. Entonces, una costumbre que se ha perdido por completo era que en la noche de San Marcos, pues iban y le ponían la bandera a todos los que se suponía que la mujer era ligera de cascos, su mujer. Pues iban y le daban la serenata y le cantaban. Y al que creían que era verdad, pues iban y le ponían la bandera, una bandera, para que todo el mundo se riese de eso. Era el cabrón del año”.

A parte de la grandeza de la última frase, que se merece mi aplauso, vemos patente la confusión del señor encuestado, aunque es una confusión inconsciente. Vemos la tradición. Vemos la relación toro-San Marcos-cofradía de San Marcos-cabrón.

Dice una copla:

Dichoso puede llamarse
el que con cuernos tropieza
porque mueve con los pies
lo que otros con la cabeza.

Y como dice el autor del artículo que estoy siguiendo, yo también:

Cuando voy por la calle
voy con gran miedo,
no me saquen un ojo
con algún cuerno.

Porque, si en algún sitio se ha ido aposentando todo lo que es arraigo en el pueblo, este sitio es el cancionero popular y el romancero. Especialmente el cancionero popular por lo de ágil y fresco que tiene, siempre dispuesto para acoger un chascarrillo o una anécdota. Pues eso, una vez que hemos llegado al cancionero popular, me despido, que muchas vueltas da la vida y si sigo puedo acabar hablando del penalti de Sergio Ramos.

Ah, y el artículo en el que me he fijado para reflexionar “un algo” ha sido: José María Alín, “Bajo la bandera de San Marcos”, en De la canción de amor medieval a las soleares. Edición de Pedro M. Piñero Ramírez. Universidad deSevilla, 2004.

ANGELUS ROBUR AGRESTIS

viernes, 20 de abril de 2012

Hache porque hi

En la facultad de Filología de la Universidad de Sevilla, como hipocentro, pasa algo. Gente inquieta. Creación artística. Un fruto por tercera vez, una revista:



 H, porque no todas son mudas:  http://hacheporquehi.blogspot.com.es/

Se puede descargar gratis, y en la misma facultad se puede conseguir en papel, si alguien quiere un ejemplar, que lo pida y se le guarda.

ANGELUS

lunes, 2 de abril de 2012

Sobre don Bueso. Segunda parte, la cruz.

En esta nueva entrada vamos a ver qué sabemos y reflexionamos sobre el poema que Menéndez Pidal considera origen del romance de don Bueso, el poema de Gudrun o Kudru(pinchando sobre estos nombres puedes ver una edición vertida al inglés), que lo mismo es y de una forma u otra os lo podéis encontrar.
El poema es de un “austríaco” del siglo XIII. Por tanto, es un cantar con autoría conocida y fecha también conocida, así que hay una inteligencia concreta detrás de todo el poema, su construcción.


Esta puede ser la justificación de la invención de nombres, y los cambios de lugar, pues estamos ante la creación de una historia por parte de un escritor “autónomo”, tiene sus propios gustos estéticos e intereses. También, esa creación de nombres y modificación de lugares, puede ser fruto de una tradición oral previa, que haya realizado dichos cambios y que recoge el poeta de este poema. Es lo que ocurre con el romance de don Bueso, que si bien encontramos muchos ejemplares donde don Bueso va a la morería, en otro ejemplar referido en mi artículo anterior, es por tierras palentinas. Por tanto, estos cambios son justificables por adaptaciones sociopolíticas e históricas. Pero antes veamos detenidamente tanto el ámbito onomástico y el de la situación de los personajes con respecto a obras más o menos coetáneas: Eddas y Cantar de los Nibelungos. Después veremos la posible relación con tradición oral (quizás escrita, pero ahora perdida) previa.

Nombres:

 Gudrun, nombre de la protagonista. El nombre aparece así en la tradición nórdica (Eddas), en la alemana (Nibelungenlied) es Crimilda. Hilda, su madre en el poema Gudrun. En las Edda Mayor aparece como Grimhild. Grimhild y Crimilda (con otras variantes gráficas) son el mismo nombre (en una tradición de la hija, y en otra de la madre), lo que nos lleva a pensar que el nombre que se ha repetido en dos tradiciones distintas tiene un trasfondo histórico real. Igual podemos pensar del nombre Gudrun. Hild es el nombre de una valquiria, posiblemente personificación de batalla, pues ello significa la palabra hildr, y quizás por ello aparecen en tantos nombres de mujer.

 El nombre del padre de Gudrun es Hetel, nombre creado para la ocasión. El nombre del padre de Gudrun en este poema es Giuki en las Eddas, donde Gudrun tiene este nombre.

Los guerreros tienen nombres inventados, excepto Sigfrid, que es el Sigurd nórdico y el Siegfried alemán.

Vemos por tanto que los nombres son creados en su mayoría o intercambiados, lo que nos lleva a pensar que este poema es una creación que poco tiene que ver con la saga del oro del Rin (atiéndase a la cita de Menéndez Pidal unos párrafos más abajo).

Nos llama poderosamente la atención que Gudrun sea el nombre que titula este poema cuando en el Cantar de los Nibelungos ese nombre no aparece, sino que es Crimilda. El Cantar de los Nibelungos y el poema de Gudrun fueron escritos por la misma época, aunque el de Gudrun un poco después. Por tanto, creo que el que escribió el de Gudrun lo hizo siguiendo informaciones algo distintas a las que siguió el autor del Cantar de los Nibelungos, eso explicaría el nombre de la protagonista, no coincidente entre ambos poemas alemanes, y seguramente con intenciones distintas, lo que explicaría el cambio de tono y la misma esencia narrativa del relato, siendo distinto los tiempos y los espacios con respecto a los de los Nibelungos.

Espacio:

En el poema Kudrun, aparecen trastocados los lugares de origen de personajes como la protagonista Gudrun, que es de un país inventado para la ocasión, en el entorno del Mar del Norte. Herwig, de Seeland-Zelandia (Países Bajos), Hartmut, de Ormanía-Normandía. Sigfrid, “poderoso rey en la tierra de moros”. Esto último nos llama poderosamente la atención, por cuanto puede ser la innovación más fuerte: el nieto de Volsung es “rey en tierra de moros”. [Téngase esto en cuenta cuando lleguemos al apartado: “Ex cursus acerca…”]

No hay que olvidar que mientras la Edda Mayor transmite una leyenda, que pretende haber sido historia aunque modificada por el tiempo, el poema de Gudrun lo que transmite es un “cantar”, creación de poeta con intención artística. Crea una historias de aventuras recogiendo material legendario del pueblo o de otros documentos que pueden estar perdidos, o incluso el recién compuesto Nibelungenlied, algo que dudamos más. De ahí que el poeta no haya tenido reparos en hacer cambios. El cambio acerca del lugar natalicio de Gudrun, entonces, puede deberse a:

1-      que crea el poeta que es el originario de verdad de Gudrun (en tanto protagonista de leyendas) porque sepa, del modo que sea, que está relacionada con el norte.
2-      Que lo ponga en el norte porque es un lugar lejano, exótico, y posiblemente algo salvaje.
3-      Motivos políticos que ahora se nos escapan.

Otra cosa es que el señor o señora de la wikipedia que haya propuesto como origen al ciclo épico que nos ocupa las “orillas del mar del Norte” se haya basado en que a Gudrun la ponen a vivir en el norte en poemas como el de Gudrun, lo cual sería absurdo, no se puede considerar el lugar originario de un poema o tradición porque en alguna versión la protagonista sea de dicho lugar, pero si fuere así, el punto 1 anterior sería inválido. Otras posibilidades me planteo en el artículo sobre Hermanarico, enlazado más arriba.

La recreación de la historia es total, ni en la Edda, ni en el Cantar de los Nibelungos aparece el episodio que aquí se nos cuenta. Parece más bien que quiso contar una historia y para ello escogió nombres de mucho peso en las leyendas y folklore. Eso explica que las versiones que quedan esparcidas por Europa tengan nombres distintos (incluso dentro del ámbito germanohablante, como la versión en el islote lingüístico germano en Yugoslavia). Menéndez Pidal, en su “proemio” a Flor nueva de romances viejos (1991, 14), dice: “los cantos alemanes no continúan, salfo rara excepción, los temas de los Nibelungos; sólo en alguna vise [poema épico-lírico escandinavo de fines de la E. M.] escandinava hallamos héroes de los poemas éddicos: Sigurd y Brunilda, la vengativa Crimilda, Atila, si bien las relaciones de filiación entre la vise y el antiguo poema no son claras.” Esta duda que plantea Pidal acerca de la relación entre la vise y el cantar alemán es la misma que tengo para la filiación del poema Gudrun y el cantar épico. Aparecen los nombres (¿personajes?), pero no parece que los poemas estén directamente relacionados por los problemas aquí planteados en cuanto a los nombres y al lugar de nación de Gudrun.

Aquí nos hemos planteado:

Nombre de la protagonista: 1º-el poeta usa unas tradiciones orales en el que dicho nombre se usaba, a pesar que el autor de los Nibelungenlied use otro, curiosamente igual que el de la madre de Gudrun en la tradición nórdica. 2ºConocía la misma tradición (quizás escrita, véase mi artículo sobre Hermanarico) que recoge las Eddas.

Lugar de origen de Gudrun: 1º-el poeta usa algún conocimiento (escrito u oral) acerca del origen norteño de la leyenda, y usa dicho lugar como lugar de origen de Gudrun. 2º-lo pone ahí de forma arbitraria ¿política, exotismo? 3º-conociendo la misma tradición que las Eddas, prefiere modificar su “país” por alguno de los motivos anteriores.

Cambios mayores en la historia y en los personajes al margen de Gudrun: 1º- Crea con una intención puramente artística, de ahí el cambio de tono y de papeles de los personajes, pero sí parte de los personajes de una historia (Nibelungedlied) para inventarse una historia nueva o quizás sólo usa nombres, no el personaje como tal. 2º- recrea una historia popular y extendida por Europa (eso él no tendría por qué saberlo) usando nombres conocidos.

Posibilidades de explicación a esta última cuestión:

Si todo es creación del poeta, se tuvo que transmitir por Europa y de ahí que haya muchas variantes por Europa, sufriendo modificaciones en cada traducción que se iba haciendo al pasar de zona lingüística a zona lingüística, o de corte a corte.

Si el poeta lo que hizo fue realizar una versión culta de una leyenda popular, se entendería la expansión, pues puede ser una leyenda que está en el poso del pueblo como recuerdo de un momento muy antiguo a modo de arquetipo. En este último caso, podríamos, por tanto, hablar de que la leyenda popular cuenta un hecho de la historia altomedieval, transmitido por toda Europa. El cómo es otra cuestión que ya me planteaba en el artículo ya citado y enlazado de Hermanarico. En este caso la variación de nombres no es importante, así en Gottschee, en la actual Eslovenia, aparece “Meererin”, y en España la princesa no tiene nombre. Ya, cada poeta o tradición nacional impone un nombre propio particular, así el poeta austríaco usó nombres, al recrear la leyenda que corriera por su país, que era conocidos por otras leyendas, como Sigfrid, o él mismo los impone en su recreación, y en España por los motivos que aduzco en la entrada anterior sobre el romance de don Bueso, llega a llamarse don Bueso o Boyso.

Es interesante el dato de que en la versión de la Südeli (Suiza) se repitan casi las mismas palabras que la versión de don Bueso al final del poema, cuando la madre recibe a su hijo en compañía de la “desconocida”. Este dato, ¿qué teoría apoyaría?

Un ejemplo similar y con el que podemos ilustrar esto que decimos es el Romance de Roncesvalles. Entre los ejemplares recogidos en la tradición hispánica hay diferencias entre ellos, y con respecto a las gestas francesas, también hay diferencias, tanto en la relación entre los personajes, como algunos episodios que se dan. De un hecho que ocurrió en la realidad, se pasa a una leyenda con innovaciones. Por otro lado, es un poema de aventuras pero con un tratamiento lírico de los hechos que va narrando, esto nos hace concebirlo al modo de los romances castellanos. 
En algún momento próximo haremos otra entrada con nuevas reflexiones acerca de este poema.

Ex cursus acerca del origen y propagación de la leyenda:

En una entrada anterior me preguntaba sobre cómo llegó la historia de los nibelungos (volsungos), relacionada con godos, burgundios y hunos a Islandia. En la wikipedia en inglés pone que el ciclo de sagas relacionadas con los nibelungos se formó en las “orillas del mar del Norte”, eso justificaría dos cosas:

1-      Que los islandeses tengan la leyenda desde el momento mismo en que surgieron, que no debió ser mucho después de los sucesos que inspiran los relatos, quizás aún no habían llegado a Islandia, y cuando llegaron allí ya llevaron la leyenda entre su equipaje cultural.
2-      Que sitúe como reino de Gudrun un lugar en las orillas del mar del norte, en vez de Burgundia, donde lo sitúan los Islandeses y el Cantar de los Nibelungos, ambos cercanos a los hechos-fuente, más los islandeses que los alemanes.

El hecho de que Brunilda, en las Eddas,  aparezca como reina valkiria de Islandia está concorde con esto, que sea un añadido posterior a los hechos históricos y que ayudó a la forja de la leyenda en el norte, y sería la que aparece en Islandia, donde la cercanía a los hechos (en cronología y en verismo) es patente y a la vez las invenciones, como la introducción de una valkiria o el origen del oro del Rin. Abundando en esto, en la versión alemana, Brunilda, aunque hija de Atila, es valkiria, y esta “contradicción” se resolvería si consideramos que:

1-      el poeta alemán del Cantar de los Nibelungos recrea la historia tomando una tradición anterior (proveniente, por tanto, del norte,  tradición en la que Brunilda ya es valkiria y reina) y que a la vez la
2-      Une con la tradición popular que quizás se manejaba en el sur de Alemania, por tanto le convenía que fuera Brunilda hija de Atila, y así engarzar su historia en pos de sus intereses políticos.

ANGELUS ROBUR AGRESTIS.

viernes, 30 de marzo de 2012

Bonifacio Chamorro. Cara y Cruz?

Esta breve nota la quiero dedicar, de paso tomando al pie de la letra el sutil "impelimento" del sabio Angelus, al casual encuentro del que he sido objeto esta tarde, el cual no me acabo de explicar por qué ha llegado tan tarde, y de la posterior micro-investigación (de apenas unos minutos) que me ha hecho ser "visionador" de lo que aquí plasmar he. Me explico.

En la famosa Colección Austral, la del ciervo ése que tiene estrellitas, y va por colores, tengo la suerte de contar con una traducción de las Odas y los Epodos de Quinto Horacio Flaco cuya tercera edición data del año 1967, pero cuya primera publicación se remonta al 10 de Septiembre de 1946.

Pues bien, el traductor del inmortal "monumentum aere perennius" es Bonifacio Chamorro. La verdad es que a mis cortas luces filológicas, pero que por escuchar, han escuchado muchos nombres propios, no tenía en mente a este Bonifacio Chamorro, y lo hubiera seguido teniendo como alguien desconocido. Eso, pese al gran detalle que condiciona su traducción: toda ella está trasladada a versos castellanos. Tal vez en algún momento emprenda a comentar el tema de la traducción en verso, pero vamos a dejar eso para otro día.

Lo cierto es que, al concluir la traducción de los epodos, me encuentro para sorpresa mía (y ha tenido que esperar el momento hasta esta tarde) con un poema propio, del traductor, a modo de epílogo, que reza así (intentaré transcribirlo exactamente igual que en el libro):

"Amo de Horacio la actitud sencilla
ante el cortejo que esplendente pasa ;
el gusto, la medida, el equilibrio...
Su afán de gloria, no. No me hace falta.

Lector, ni tus elogios, si es que llegan,
la vida de hoy me tornarán mañana,
ni el que puedan tal vez no llegar nunca
me quita el sueño... Haber vivido basta.

Revivir fuera bello, mas logrando
en cuerpo revivir, no en nombre y fama.
Volver a ver los campos florecientes,
el fugitivo arroyo y la montaña ;

renovar el placer de hallar amigos
con quienes compartir risas y lágrimas ;
dueños volver a ser de un breve bosque,
de un prado, de una viña, de una casa ;

y en pleno corazón sentir de nuevo
las flechas dulcemente envenenadas
por el travieso Amor, dueño del mundo.
¿La gloria esto no da?... Pues no da nada."


Como pequeño inciso, me permito citar otro poema de otro autor un tanto más reciente que se me ha venido a la mente al leer y al trancribir:

"Itinerante entre los secos lagos,
amenazados por la escarcha,
a pensamientos florecidos llego;
despido el decenio que marcha.

Cerca de mí veo al mayor poeta,
y sus raíces sevillanas;
es esto más que mi talento vano
lo que en verdad con él me hermana.

¡No! No me culpes por ser mal alumno,
pues mi siglo al arte maltrata:
si alguien se atreve a cantar vivos versos,
nadie oírlo siquiera trata.

Sin más, veinte años he pasado aquí;
al parecer nada me falta.
Ya el objetivo no es el mismo de antes:
llegar a las cumbres más altas.

Ya sólo pido que al rimar arranque,
sonrisas pequeñas, humanas.
Si al marchar, alguien aplaudirme quiere,
lo dirá la Muerte mañana."



Pero ahora viene el fulmen in clausula: resulta que una pequeña búsqueda en Google con el nombre del regio traductor y poeta Bonifacio Chamorro me ha reportado un nada esperado resultado: Según parece, nuestro hombre no dejó nada más escrito a su muerte (de cuya fecha carecemos). Nada, excepto el epílogo susodicho, y esta obra que introduzco ahora, de 1938, para la cual (afirman), también se vio imbuido por el talento del vate de Apulia:


"Se han cumplido mis antojos
estás aquí ante mis ojos
rubia y chata
no eres pues sombra ilusoria,
ni vano tema de historia,
ni ensueño, ni patarata
¡Existes, noble patata!"


¿Qué podemos deducir de este incondicional de Horacio? ¿Por qué nos brinda sólo dos obras, y por qué éstas son de tan distinto calado? La causa aducida por sus conocidos es el hambre provocado la Guerra Civil. Pero ¿De verdad este poema fue escrito en tono serio? De ser así, podemos explicar su aparición en tal momento; pero el hecho de otorgar seriedad  a esta Oda (más aún si se pretende emparentar con la tradición horaciana), ¿no sería un atrevimiento impropio para un artista que demostraría poco después ser digno de los versos de antaño?
Tal vez algunos años atrás aún tendríamos ocasión de preguntar al autor. Pero sus intenciones ahora se nos escapan...


Sp. B. N. Gr.