jueves, 28 de enero de 2010

mi puesta en escena tras el parón internetero

En mi devenir cuartero he descubierto mucho sobre la poesía, me refiero no sólo a autores, eso sería descubrir poemas, sino a sus poéticas, desde Safo, a Píndaro pasando por Alceo. De las jarchas a Herrera pasando por Alfonso X el Sabio. De Lope de Vega a Quevedo pasando por Andrés Fernández de Andrada. De Vicente Huidobro a Neruda pasando por Girondo.

Y bueno, tras esa parrafada insultante en muchos sentidos, he de decir que la poética girondina me ha calado, adaptar el ritmo a como se nos adapte al estómago, nariz, pelotas, etc., es la mejor filosofía que he escuchado en mucho tiempo, y me refiero a filosofía poética. Así, siendo consciente de la grandeza del Barroco, lo soy no tanto por su justeza métrica y rítmica la más de las veces, sino por su novedad, truncada por la mierda neoclásica, pero que los vanguardistas supieron rescatar, haciendo grande lo que ya lo fue.

La vanguardia no sólo rescató lo rescatable del Barroco, sino que añadía una cosmovisión nueva, haciendo más grande la línea que les llegó voluntariamente, esa cosmovisión no es una cosmovisión, es una multitud de cosmovisiones, pero que todas pretendían de una manera u otra transformar la realidad, sus leyes, cuando no querían crear una nueva realidad con sus leyes propias, de esa forma aparecieron multitud de efímeras corrientes, pero con una enseñanza eterna.

Yo, influido por la poética girondina, me tomé la libertad de renovarme espiritualmente y descubrí que la poesía llega desde donde sepas buscarla, tal vez no está, pero tú puedes crearla.

Bueno, la cosa es que estoy intentando estudiar y no puedo. Os dejo la causa:

Infierno, infierno, infierno,
sólo entre intervalos de infierno
vivo.
El trueno prolongado,
a saltos me taladra el
oído.
El chillido maquinal
me produce en los nervios un
miasma.
No duermo, no vivo, no muero,
estás delante, estás cerca,
infierno.
Nunca vas a acabar tu ir,
tu venir de fuego y metal,
nunca.

angelus

1 comentario:

Gaius Petreus Annosus dijo...

Una descripción muy grande de los "vecinos" que ponen "música" nuestras tardes :)