jueves, 28 de enero de 2010

Cierto...

... hace tiempo que debí publicar mi innovación arsürda al terreno de las estrofas. [Dada la publicación subrepticia -suave según Candáu-, si alguien más publicare algo, modifique adecuadamente esta entrada y publíquese todo a la vez]

Como todos sabemos, hay una estrofa llamada octava real; como algunos sabemos (o tenemos la desgracia de saber) el griego antiguo codifica cuatro posiciones en la modalidad epistémica: real, probable, posible, irreal. Dado esto, decidí crear las octavas epistémicas, que quedarán bien explicaditas aquí:

MODALIDAD / / RIMA / / / / / / / / TEMA
========== / / ==== / / / / / / / / ====
REAL / / / / / / ABABABCC / / / / / LÍRICA, ÉPICA CULTA
PROBABLE / / /ABACC(ABA/BAB) / ÁNIMO, MORALIZANTE
POSIBLE / / / /CCABABAB / / / / / EPIDÍCTICA
IRREAL / / / / /ABBAABCC / / / / / MOFA RIPIOSA

Todo esto está a medio exponer y ya haré una selección de ejemplos de cada octava epistémica, mas uno os presento de propina, porque lo escribí [hace tiempo] para animarme; el tema no puede ser más trillado. Tomadlo solo como ejemplo de octava probable:

Llorar y rellorar lo ya perdido
es ponerse a avivar dolores vanos,
perder cuanto el presente te ha ofrecido.
Aprovecha veloz la flor de un día
y deja de temer si sangraría
el dedo frágil en tu torpe mano.
Empéñate en vivir cada latido
pues pasto hemos de ser de los gusanos.


Tertius Romanus Sicculus Tarbissanensis et quidem maestus

miércoles, 27 de enero de 2010

Que el maestro nos ilumine: El tábano

Dejadme que estrene mi casillero de aportaciones bloguísticas del año con (como siempre por mi parte) un poema; y como veo que las cosechas, entre tanta lluvia y tanto temporal, se han marchitado un poco, y no es una crítica sino un suave incitar al cultivar versos por parte de todos, os traigo una fábula de nuestro gran maestro, don Juan Eugenio, que hace cerca de un mes (otros dicen año) me llamó la atención porque había por latitudes internautas quien merecía escuchar con atención todo esto:

"Simplicio Merlo se llamaba un joven
alto, rubio, simpático, elegante,
que hablaba de Solón y de Beethoven,
de política muerta y palpitante,
de Nínive y Pavía,
de flores y jabón y albeitería
en esa fácil prosa
en que, charlando a mil, no dicen cosa
que deje conocer al inquirirlo
diferencia entre Merlo y entre mirlo.
Simplicio Merlo, pues, hombre decente,
de grande oreja y pie y angosta frente,
largo bigote, puntiaguda pera,
no dejaba de ser... -Muestre quién era
la relación verídica siguiente:
A cierta romería
Don Simplicio Merlo concurría,
y todo concurrente, grande o chico,
dama o galán, allí montó borrico:
mayor caballería
no debieron hallar de buenas artes,
y hay burros muy de bien en todas partes.
Habiéndose apeado
para gozar la plácida verdura
de un floreciente prado,
y siguiendo al jinete su montura;
bicho que sin piedad las acribilla,
un tábano atrevido,
sáltale a Don Simplicio a la mejilla;
y de ella sacudido,
le punza entre el mechón de la perilla.
Simplicio en el instante
las manos echa al perillán picante
(perillán esta vez inadvertido),
y héteme aquí mi tábano cogido.
-Oiga usted, caballero,
dijo (la cortesía lo primero)
Simplicio al sangrador: tengo entendido
que es en ustedes uso
cuadrúpedos picar; mas no que pique
tábano alguno al hombre;
y, juzgándome digno de este nombre,
debo manifestar que estoy confuso,
y quiero se me explique
luego, sin dilación, cómo se abona
el hecho consumado en mi persona.
-Señor hombre de Dios, contesta el preso,
tengo excelente olfato y mala vista,
y cometí por eso
culpa que me avergüenza y me contrista.
Véole a usted ahora,
y advierto que enamora
por su talle y figura,
y el aire señoril en traje curro;
pero al volar aquí, mala ventura
mía, que a i honradez no corresponde,
trájome a la nariz, no sé de dónde,
un olorcillo a burro;
y tropezando con usted a tiento,
le piqué, suponiéndole jumento.
-La causa ya discurro,
Simplicio reparó, del desatino
que a usted a ciegas cometió: me sigue
no lejos el pollino
que monto en este viaje,
y lo que usted olió fue mi bagaje.
-Cierto, señor: su enojo se mitigue.
Manso perdone la imprudencia mía;
no supe qué pinché ni qué me olía.
Racional es usted, hecho y derecho,
no bestia vil de carga.
-Me doy por satisfecho,
dijo, y abrió los dedos el Simplicio,
y el tábano se larga;
y en pago del inmenso beneficio,
grita en el aire con acerbo chiste:
-Bien a burro me olías:
lo eres a no dudar, pues no entendiste
mis poco rebozadas maulerías.
Los pinchazos agudos y frecuentes
con que le rompo al asno el cerviguillo,
te ofrezco, si te pillo
donde a mi gusto mi rejón te alcance.
Súpose por eltábano este lance,
y óyese desde entonces a las gentes
en honra y gloria de Simplicio Merlo:
"¿Hueles a burro tú? Señal de serlo."


Cortesía SPVRII BARROSI NASONIS, del grupo NT.

martes, 26 de enero de 2010

sigamos con la crítica textual

Referencia: página 32, introducción. Libro: Altazor. Temblor de cielo. Edición de René de Costa. Cátedra.

El texto es el yusodicho:

"un tour de force verbal que en la lectura se convierte en performance, en un "happening" lingüístico."

Valga las comillas de "happening" como paréntesis angulados.

A ver, yo digo, por qué coño usa tanta expresión ajena al natural entendimiento de un lector que está leyendo un libro en español, cuando se podrían usar expresiones como: "vuelta de tuerca", "representación", "vicisitud".

Pero al margen de esa cuestión puramente sentimental, casi emocional, pasemos a la crítica textual:

¿por qué coño usan en dos expresiones en inglés la cursiva y en una los paréntesis angulados? Mi no entender. Si hay alguien que pueda explicármelo que lo haga porque yo no encuentro la explicación.

Solución:

iría, si no confundo normas, las expresiones extranjeras entre comillas, pues la cursiva se usa para títulos principalmente y para expresiones de otra lengua se reservan las comillas, como para las citas.

Odio los paréntesis angulados, es lo típico inútil, que se mete por moda, pero ya antes había algo que tenía esa función, algo a la que se lo han quitado por el capricho de editores.

Como no he dado cursos de critica textual, ni de edición de textos (bueno, de esto uno, pero estaba destinado a temas de historia de la lengua) puede que me equivoque, si es así ruego me den la visión acertada si la hubiera.

angelus

sábado, 23 de enero de 2010

Christian Bale y mi genealogía materna: una mezcla rara

Llega un momento en la vida de todo hombre en el que sale de su casa.
Bueno, yo no me he ido muy lejos, estoy en Sevilla. Pero me he ido, que es la cosa. En ese momento uno se da cuenta de que, en el fondo, a pesar de haber crecido perseguido por kinkis/canis en mi Jerez natal, a pesar de tener aquí en Sevilla un FNAC como dios manda, a pesar de que aquí hay erasmus tetudas de sobra [...] a pesar de todos los pesares, un acaba echando de menos las cosas de su tierra. Un día, de repente, sin haber pensado antes en ello, tuve una revelación: AQUÍ NADIE DICE "CARAJOTE".

En definitiva, todo esto era introducción al concepto de patria chica. A veces, es mi caso, hay más de una. Y la segunda me llevó a ver el Imperio del Sol con la única intención de ver la parte rodada en (ay, que me emociono) Trebujena, un sitio... muy suyo, y el lugar de nacimiento de mi señora madre.
O sea, que si nos ponemos a jugar a los "seis grados de separación" estoy bien cerquita de Spielberg, Christiab Bale y demás... bueno bueno, da igual. También saco esto a relucir por la curiosa historia de John Baker, el menda de los efectos especiales, que acabó casado con una trebujenera y allí vive, apodado "el inglé" y (como todos allí) bebiendo mosto.
Total, que esas pequeñas cosas me emocionan. Y de la película, decir que está muy bien; me abstengo de extenderme porque... bueno, para leer perogrulladas ya están las críticas de los usuarios de filmaffinity.

Tertius Romanus Sicculus Tarbissanensis (o sea, Román el trebujenero)

domingo, 17 de enero de 2010